Yo lo sabía. Sabía yo eso, aquello y el más allá de éste. Lo ocurrido.

¡Deseos! Deseos que no se cumple, deseos que se cumplen. ¿Por cuál optarías?

Tantas maneras de ignorar las consecuencias de realizar un sueño, una meta, una ilusión, un DESEO. Todos tenemos esas pequeñas ambiciones que nos invaden repentinamente, entrelazadas con las reacciones inconscientes. Cuando se nos cruza la idea de conseguir aquel deseo y con mucho esfuerzo, más un toque de suerte, logramos el objetivo y por algún motivo nos damos cuenta que a veces el coste que conlleva conseguirlo es mucho mayor que lo que realmente consigues cuando lo alcanzas.

"Uno no tiene que hacer lo que quiere, sino querer lo que hace."

1 comentarios:

Casiarturo dijo...

hubiera bastado con tu última línea, es perfecto. No hay nada más bonito que el disfrute de caminar por el camino sin importar lo mucho que tardemos en alcanzar nuestro destino.